LA ESTRELLA DE MAR
Caminaba la niña por la orilla de la playa y escuchó una bonita canción.
¡Que bello es el mar, el mar, el mar.
Que azul es el cielo, el cielo, el cielo.
Que blanca la arena.
Quiero bailar acariciada por el sol.
¡Quiero bailar acariciada por el mar!
La niña miró hacia todas partes buscando a la persona que cantaba con aquella voz dulce y melodiosa, no vio a nadie.
Nuevamente oyó la canción y se percató que cerca de ella había una bella estrella de mar.
¿Será posible? ¿Será la estrella la que canta?
-Si yo soy la que canta.
La tomó entre sus manitas y le dijo:
-Maravillosa estrellita te voy a llevar conmigo cuando regrese a España.
-¿Vives en ese país tan lejano? ¿Y has ido a bañarte al mar? ¿Has visto estrellas como yo?
-Si, todos los años viajo a Cudillero, un pueblecito que queda al norte del país, a orillas del mar Cantábrico y como irás conmigo allí buscaremos estrellas como tú.
-Si, pero el agua de ese mar debe ser bien fría ¿verdad?
-Si, es fría y no es azul como el mar que baña a esta isla, pero también me gusta zambullirme en él y surfear un poquitico.
¿Y tú donde nacistes, aquí o allá?
-Yo nací en Cuba, mi mamá es cubana pero mi papa es español, por eso yo soy mitad cubana y mitad española.
Guardó la estrella cuidadosamente en su mochilita y la llevó con ella de regreso al país ibérico.
Cuando llegó a Cudillero la puso en la arena y vio como la estrellita buscó por todas partes y al fin encontró una estrella de mar macho y allí hicieron su hogar y fueron muy felices.
Hasta aquí este cuentecito. Ahora quiero que Amanda me conteste una pregunta ¿Hay estrellas de mar en Cudillero?



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