BISONTE DE MINSK
Fotografía gratuita de Unsplash
En los años
ochenta visité la bella ciudad de Minsk.
Es la capital
de Bielorrusia, un país de Europa del Este. Esta es la ciudad más grande del país.
Situada en el centro del país y la atraviesan los ríos Nyamiha y Svilach.
La ciudad
tuvo sus inicios en el siglo X. El príncipe Rahvdad de origen vikingo la fundó.
Dice la historia que había un personaje llamado Menesk que tenía un molino y así alimentaba a sus guerreros.
Durante la
Segunda Guerra Mundial fue completamente destruida. Fue reconstruida en los años
cincuenta.
Minsk es muy
bonita y tiene lugares preciosos.
El parque
Gorki que tiene un teatro al aire libre. Allí vimos una representación de la
Zapatera Prodigiosa, muy bien actuada.
El distrito
más antiguo es el Trinity Hill, con sus casas antiguas con jardines cuajados de
flores.
La Catedral
de Santa María Virgen, de estilo barroco es maravillosa.
Con mis
amigos bielorrusos fuimos al Teatro Académico Nacional de Opera y Ballet. Allí
vimos representar el Ballet “El lago de los Cisnes”.
Ese ballet me
encanta, tiene una música preciosa y una coreografía estupenda y los trajes de
los bailarines eran una maravilla.
El jardín
Botánico es otro lugar precioso. Hay especies de plantas de diversos países del
mundo. Allí vi una palma que me recordó mi verde islita.
La Biblioteca
Nacional es muy moderna y atesora una amplia colección de libros.
Otro lugar
hermosísimo es la Isla de las Lágrimas. Precioso lugar, pero triste porque la
estatua derrama lágrimas constantemente gracias a un surtidor.
En el Parque
Gorki degustamos platos típicos bielorrusos.
Los golubtsi
que son rollos de col rellenos de carne o pescado.
La blinis,
que son crepes que se comen con cualquier cosa, desde caviar hasta mermelada,
riquísimos.
También
tomamos refrescos, los había de fresas, melocotones y uvas ¡una delicia!
Otro lugar
precioso son las Puertas de Minsk, que es otro sitio que hay que visitar.
Al tercer día
de estar en la bella ciudad mis amigos me invitaron a pasear por otro lugar que
aún no conocía.
Era un lugar
de ensueño, había muchos árboles y flores. Parecía un lugar encantado. Y una
cantidad de mariposas preciosas, de diversos colores que revolotearon alrededor
nuestro.
De pronto de
entre la maleza surgió un animal impresionante, de color pardo.
¿Qué es ese
animal?, pregunté a mis amigos.
Ese es el
bisonte de Minsk. Me respondieron.
¿Bisontes
aquí en Minsk?, pregunté asombrada.
Si, me
respondieron, estuvieron en estado de extinción, pero ahora se ha vuelto a
recuperar la especie gracias a unas personas muy inteligentes y laboriosas.
El animal se
nos acercó y me quedé pasmada cuando nos dice:
-Bienvenidos
a este lugar. Este es mi santuario. Aquí vivo junto a mi familia hace
muchísimos años. ¿Ustedes son de Minsk?, nos preguntó.
Mis amigos le
respondieron, si, somos de la ciudad, pero nuestra amiga es cubana.
¡cubana!
Yo le dije,
si soy cubana, soy de una Islita Verde, situada en el Mar Caribe. Primera vez
que vengo a Bielorrusia y tu país me ha encantado.
El bisonte me
respondió:
-Mucho gusto,
me alegro de que estés aquí. La verdad que me gustaría conocer tu islita.
Bueno eso es
muy difícil pero quizás algún día lo logres.
Me despedí
del bisonte y de mis amigos. Ya al otro día tenía que regresar a Cuba.
Ya en la
Habana le conté a mi familia que había visto un bisonte en Minsk y que me había
hablado.
Me dijeron,
tú siempre soñando.
Unos meses
después fui al Zoológico con mi esposo y mi pequeña hija.
En una
pradera vimos a un bisonte.
Mira mamá un bisonte,
gritó mi hija.
Es cierto niña,
que interesante.
El animal se
nos acercó y casi nos caímos de espaldas cuando nos dijo.
-Hola
cubanita, ¿no te acuerdas de mí? yo soy el bisonte de Minsk. Ya ves se
cumplieron mis sueños de visitar tu Isla Verde. Estoy muy feliz y contento.
Le dije, que
bueno animalito maravilloso. Me alegro de todo corazón que estés aquí y que
estés feliz. ¡Bienvenido!
Esta es la
historia del Bisonte de Minsk.
Madrid, abril de 2019
Madrid, abril de 2019



Comentarios
Publicar un comentario