EL CHOTIS DE CIBELES
Fotografía gratuita de Unsplash
Madrid, capital de España es una ciudad preciosa.
En el lugar que ocupa la ciudad han encontrado
asentamientos visigodos y también por supuesto restos del Madrid romano.
En el sitio existió un asentamiento musulmán llamado
Magrit en el siglo IX.
En la ciudad hay sitios maravillosos que visitar, el
Palacio, Real, la Plaza Mayor, el parque del Retiro, la Puerta del Sol.
La Gran Vía es una de las calles más bonitas, los
edificios son impresionantes, de una arquitectura preciosa.
Desde que vivimos en Madrid mi hija, mi nieta, mi
yerno y yo hemos visitado todos esos lugares llenos de magia.
En una ocasión en que nos encontrábamos haciendo un
recorrido nos acercamos a la estatua de la diosa romana Cibeles, que se
encuentra situada en un lugar privilegiado y que es la admiración de todos los
visitantes de la ciudad. Es uno de los monumentos más representativos de la
capital.
Cibeles es símbolo de la tierra. La diosa está sentada
en un carro tirado por dos leones.
Cuando llegamos al lado de la estatua para asombro
nuestro la diosa bajo de su carro. En ese momento los dos leones rugieron. Nos quedamos
estupefactos.
La hermosa diosa se nos acercó y nos dijo:
- ¿Quieren hacer un recorrido conmigo?
La verdad que no podíamos dar crédito, pero le
contestamos.
-Por supuesto, iremos contigo.
La bellísima mujer tomó de la mano a nuestra nieta y
comenzó a caminar. Nosotros la seguimos admirados.
Bajó por el Paseo de Prado y entramos al Museo que
lleva ese nombre y que es uno de los museos más importantes del mundo.
Como íbamos con Cibeles nos dejaron entrar libremente.
Comenzamos a recorrer todas las salas del famoso
lugar. Llegamos frente al cuadro de las majas que nos saludaron. Esos cuadros
del pintor Goya son bellísimos. la maja desnuda y la maja vestida. Preciosos.
Seguimos nuestro recorrido.
Nos paramos frente al cuadro de Velázquez Las Meninas
y para nuestro asombro estas salieron del lienzo y nos besaron a los cuatro con
mucho cariño y nos preguntaron como estábamos.
Los cuatro estábamos impresionados, aquello era magia.
Continuamos admirando todas las obras de arte que
atesora ese museo emblemático.
La Cibeles se dirigió a nosotros y nos dijo:
-Nos vamos al Retiro.
Nosotros habíamos estado muchas veces en ese hermoso
parque, pero por supuesto nunca de la mano de la diosa.
Llegamos al parque y comenzamos a recorrerlo. El
parque es inmenso, sus jardines son preciosos, hay una infinita variedad de
árboles y las flores son maravillosas. Vimos ardillas muy simpáticas que se
acercaron a la diosa que las acarició.
Nos internamos en los senderos del hermoso lugar y
llegamos al monumento dedicado a la Isla de Cuba y para nuestro asombro la
estatua que corona esta bella estatua bajó y de su pedestal y nos dijo:
-Buenas, ¿cómo están?, disfrutan del paseo.
Nosotros estábamos casi mudos, pero le contestamos que
sí, que estábamos encantados.
La estatua que representa a la Isla de Cuba le dijo a
la Cibeles:
¿Por qué no bailamos un poco?
Y allí comenzaron las dos a bailar, Cibeles bailó un
Chotis y la Isla de Cuba con un abanico bailó una contradanza.
¡Qué maravilla, éramos testigos de un hecho
extraordinario!
La estatua de Cuba se despidió de nosotros y volvió a
su lugar. La diosa Cibeles nos dijo, me tengo que marchar. La acompañamos hasta
su carro, subió a él y allí la dejamos para que siguiera siendo la admiración
de todos los madrileños y de las personas que visitan la ciudad.
Y nosotros volvimos a nuestra casa todavía incrédulos
de lo que habíamos vivido.
Hemos pasado muchas veces cerca de la Cibeles, pero
más nunca se ha bajado de su carro. ¡Qué pena!
Madrid, mayo de 2019
Madrid, mayo de 2019



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