EL CIERVO EDUARDITO
Fotografía gratuita de Unsplash
Mi nieta ha
visitado junto con sus tíos Pensilvania.
Se ha quedado
encantada de los lugares donde han estado. Bosques increíbles, lagos, en fin, paisajes
hermosísimos.
Y allí en un
paraje de singular belleza se encontró con un precioso ciervo que se le acercó
y le dijo:
-Hola hermosa
joven ¿cómo te llamas?
Mi nieta se
quedó estupefacta, pero reaccionó y le dijo:
-Mi nombre es
Amanda ¿y el tuyo cuál es?
-Yo me llamo Eduardito
y soy el menor de cinco hermanos.
-El mayor se
llama Alberto, el que le sigue Eduardo, el tercero se llama Esteban, la cuarta
es una cierva hembra y su nombre es Rosa y yo que soy el más pequeño y como te
dije me llamo Eduardito.
-Me gustaría
conocerlos a todos.
Eduardito
llamó a sus hermanos que vinieron veloces a nuestro encuentro.
-Amanda ¿y tú
con quien estás? le preguntó la ciervita Rosa.
-Yo, le dijo
mi nieta, con mis tíos y primos.
- ¿Y tú de
dónde eres? porque no hablas muy bien el inglés.
-Yo soy de
Cuba y mi idioma materno es el español.
- ¿Y vives en
Cuba?
-Bueno ahora
vivo en Madrid la capital de España, pero he viajado a este país a pasear y la
verdad que me han encantado los bosques donde viven ustedes.
-Si, le dijo
el ciervo mayor, de nombre Alberto, la verdad que estos bosques donde vivimos
son maravillosos. ¿Y en Cuba no hay ciervos?
-Si, hay ciervos,
pero no son originales de Cuba, fueron introducidos hace siglo y medio y son
conocidos como ciervos coliblancos. Hay otros animales encantadores. Vive allí una
avecilla que se llama colibrí y es muy pequeñita. También hay jutías, iguanas y
muchas aves.
De pronto
cuando mi nieta estaba hablando con sus nuevos amigos llegó un cisne blanco
volando y se posó junto a ellos.
- ¡Que cisne
tan bello! dijo mi nieta.
-Si, dijo, es
el cisne del lago y es muy amigo nuestro.
El cisne se
acercó a mi nieta y le dijo:
-Hermosa
joven ya veo que eres amiga de los ciervos. Ellos son muy dulces y amigables,
yo los quiero muchísimo.
- ¿Y tú cómo
te llamas bello cisne?
-Mi nombre es
Carlos.
-Pues mucho
gusto Carlos, yo también quiero ser tu amiga como lo soy de los ciervos.
Los tíos de
mi nieta la llamaron, tenían que irse ya.
-Me tengo que
marchar, les dijo Amanda a los ciervos y al cisne.
-Qué pena, le
dijo Eduardito, esperamos que no sea tu última visita.
-Les prometo que,
si alguna vez vuelvo a Pensilvania, los voy a buscar para saludarlos.
El ciervo se
alejó un poco del grupo y volvió con un ramo de hermosas flores que le obsequió
a mi nieta.
-Muchas
gracias, dijo Amanda, nunca los olvidaré.
-Adiós bella
cubanita, dijeron a coro los ciervos y el cisne.
-Hasta la
próxima visita queridos amiguitos. Me ha encantado Pensilvania.
Madrid, agosto de 2019.



Comentarios
Publicar un comentario