LOS PAVOREALES DEL PARQUE EL RETIRO



        Fotografía gratuita de Unsplash
 
El Retiro es un parque ubicado cerca de la Puerta de Alcalá en Madrid.

Es un parque precioso con muchos árboles de diversas especies. También tiene una rosaleda con infinidad de rosas, que esparcen su aroma por todo el lugar.

El Palacio de Cristal es maravilloso, está ubicado al lado de un lago donde nadan cisnes y patos, también hay infinidad de jicoteas. Es un lugar mágico. Allí se organizan diversas exposiciones.

A la entraba del parque por el acceso que queda precisamente al lado de la Puerta de Alcalá hay un gran estanque donde se puede montar en bote. También hay un pequeño barco que recorre el estanque.

En fin, que El Retiro tiene muchos lugares encantadores por donde pasear.

Las ardillas trepan por los árboles y hay infinidad de aves preciosas que alegran el ambiente y las mariposas son maravillosas, sus alas de diversos colores alegran a los visitantes.

A mí me encanta pasear por sus senderos.

En muchas ocasiones hemos llevado a ese parque a mi nieta.

Mi hija, mi nieta y yo hemos pasado momentos maravillosos en ese parque.

Nos encanta sentarnos en el césped y allí pasar un rato inolvidable.

Pero si hay un lugar que nos apasiona visitar es un sitio increíble donde pasean los pavorreales.

Estas preciosas aves cuando abren sus alas ofrecen un espectáculo estupendo y de ensueño.

Una vez que visitamos este lugar y a los entrañables pavorreales uno de ellos se nos acercó y con una voz estridente nos preguntó.

- ¡Les encanta este lugar!

No salíamos de nuestro asombro, pero le contestamos:

-Por supuesto, este es un lugar mágico.

-Me alegro de que les guste, pero voy a llevarlos a un sitio que sólo conocemos mis hermanos y yo.

Caminamos junto al pavorreal y llegamos a una gruta. Entramos a ella y lo que vimos nos impactó.

Allí dentro de esa gruta crecían unas flores gigantescas de colores brillantes.

También había unos hongos enormes y unas hormigas blancas que corrieron por entre nuestros pies.

Se nos acercó un lagarto verde y rojo que nos saludó con mucho cariño y una paloma que llevaba sobre sus alas a un diminuto duende que adornaba su cabeza con un gorro puntiagudo de color rojo.

También apareció un unicornio rosado que nos dijo:

- ¡Bienvenidas!

Dentro de la gruta había un pequeño estanque y allí vimos a unas ranas del tamaño de un caballo y a una tortuga que entonó una canción preciosa.

Al ritmo de la canción comenzaron a danzar unas libélulas rosadas y verdes.

Estábamos encantadas, aquello era espectacular.

Ya era tarde y se lo dijimos a nuestro anfitrión.

El pavorreal se puso triste porque teníamos que irnos.

Volvimos a seguirlo y salimos de la gruta.

-Muchas gracias ave maravillosa por habernos mostrado un lugar tan fascinante.

-Vuelvan cuando quieran y volveremos a visitar la gruta encantada.

-Seguro que volveremos le dijimos a nuestro amigo.

Ese día fue inolvidable, nunca olvidaremos a los pavorreales de El Retiro.


Madrid, septiembre de 2019




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