MI MUSA SE HA PERDIDO
Fotografía gratuita de Unsplash
No sé qué le ha pasado a mi musa que me ha abandonado.
Tengo que buscarla.
Fui la Quinta de los Molinos donde habitualmente paseo y nada no estaba, pensé que a lo mejor estaba sentada cerca del estanque viendo a las tortugas y a los peces, pero nada allí no estaba.
Fui a las pistas donde los martes y los jueves hacemos ejercicios, pero nada no la vi.
Decidí ir al parque que queda cerca de la casa a ver si estaba sentada en un banco, pero tampoco estaba allí.
¿Dónde estaría mi musa?
Decidí ir a Torre Arias, caminé por todo el bello lugar y comencé a llamarla.
Musa, Musa ¿dónde estás?, ven quiero verte y que me cuentes bellas historias.
Pero nada no me respondió.
Seguí recorriendo el bello lugar y de pronto la vi allí sentada al lado de la Fuente Maravillosa.
Me le acerqué y le dije:
-Mi Musa ¿qué pasa? ¿por qué te habías ido? te he extrañado mucho.
-Perdona Angelita, no lo volveré a hacer, sabes que te aprecio mucho, pero tenía que tomarme un descanso.
-Bueno estas disculpada, pero si desapareces no puedo volver a hacer mis cuentecitos y ya mi hija Frisia me había pedido que volviera a escribir.
-Aquí estoy de nuevo ya puedes volver a escribir, te prometo que no voy a volver a perderme.
Y así mi musa y yo comenzamos de nuevo a retomar nuestra amistad, una amistad que dura ya varios años.
Como ya apareció les prometo mis queridos amiguitos que volveré a escribir bellas historias plagadas de fantasía como aquella que yo me sé que cuenta que una vez un bello pavorreal se me apareció y después de saludarme me dijo,
- ¿Qué haces por aquí por estos maravillosos lugares?
-Pues ya ves, paseando y disfrutando del bello día.
El pavorreal me acompañó a lugares preciosos que me encantaron.
Me despedí de mi nuevo amigo y le di las gracias a mi querida musa por permitirme escribir de nuevo.
Y hasta aquí este corto cuento que espero que les haya gustado.
Madrid, octubre de 2021


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